En todo sitio que acoja un grupo de personas, hay un lugar para el baby-foot como complemento de animación.

La lista de edificios colectivos que han elegido el baby-foot como producto de animación es larga y los lugares muy variados, pero podemos mencionar algunos como:
- Institutos, universidades, residencias de estudiantes.
- Casas de jóvenes y de barrio.
- Plataformas de perforación, paquebotes, portaaviones. - Centros de alojamiento de las asociaciones caritativas. - Salas de reposo de los hospitales diurnos, así como salas de guardia de internos.
- Clubes deportivos y club house de tenis o golf.
- Cárceles, para los hogares de guardianes o el reposo de los prisioneros.
- Cafetería y salas de reposo de los comités de empresa.
- Centro de reeducación funcional de algunos hospitales para las fracturas del antebrazo.
- Hogares de las residencias de personas minusválidas.
- Residencias de personas de la tercera edad.
- Hoteles y centros de seminarios para el reposo de los cursillistas.