En menos de medio siglo, el baby-foot se impuso como une tradición francesa, una distracción para varias generaciones y un verdadero deporte.

Como muchas otras distracciones populares, en el sentido más amplio del término, el baby-foot se desarrolló en los bares; no hay estudiante ni asalariado que no haya metido algún día una moneda en el baby-foot del bar de su barrio para diez minutos de descanso y entusiasmo colectivo.

Actualmente, el baby-foot forma parte de las distracciones indispensables para el ambiente de un bar en la medida en que contribuye al encuentro de varias generaciones en estos establecimientos públicos y agradables.

Muchos bares franceses y extranjeros organizan en ellos regularmente torneos de baby-foot.

- Baby-foot B60 estándar: ya fabricado a más de 105.000 ejemplares, el campo de referencia de los practicantes franceses
- Baby-foot B60 de colores adaptados a la decoración del bar. Mueble con acabado en tinte rústico, lacado blanco, decoración B93, Fun Board, Océano, etc.

El baby-foot, el bar y el fútbol
El café es en nuestro país el lugar de encuentro antes y después de los partidos de fútbol. Propone la "tercera mitad" del partido.

Se puede personalizar el baby-foot con los colores del club de fútbol local. En este caso, se convierte en el pequeño estadio alrededor del que se comenta y reproduce las hazañas del abuelo: el fútbol.